¿Jabón o detergente? Lo que los veterinarios deben saber sobre la limpieza de la piel

El jabón se utiliza para la higiene personal desde hace miles de años. Y la limpieza de la piel también desempeña un papel importante en la medicina veterinaria, sobre todo para los problemas dermatológicos. Pero, ¿cuál es exactamente la diferencia entre el jabón tradicional y los detergentes modernos que encontramos a menudo en los champús para la piel? Y como veterinario, ¿cómo elegir con conocimiento de causa lo que recomienda?

El origen del jabón

La historia del jabón se remonta a miles de años atrás. Originalmente, el jabón se fabricaba mezclando grasas o aceites con cenizas de plantas quemadas. En la antigua Babilonia, Egipto y Roma, esta mezcla ya se utilizaba para limpiar la piel y la ropa. Sólo más tarde se vinculó el jabón a la higiene personal, en parte gracias a los conocimientos de médicos como Galeno.

Tras un periodo de declive en la Edad Media, cuando lavarse se consideraba inmoral, el jabón volvió a escena en los siglos XVIII y XIX. Gracias a los descubrimientos científicos sobre las bacterias (Pasteur) y al progreso industrial, el jabón se convirtió en un producto de higiene ampliamente accesible.

¿Cómo funciona el jabón?

El jabón es un tensioactivo (tensioactivo) que puede mezclar agua y grasa. Químicamente, una molécula de jabón se compone de:

  • A copa hidrófila (atraer el agua)
  • A cola hidrofóbica (disolvente de grasa)

Cuando el jabón entra en contacto con la piel, la grasa y el agua, las colas que disuelven la grasa se unen a la suciedad o al sebo. Las cabezas amantes del agua lo mantienen completamente soluble, por lo que la suciedad se aclara eficazmente.

Jabón frente a detergente: ¿cuál es la diferencia?

Aunque a menudo hablamos de “champú” en la consulta, muchos productos de limpieza modernos no son jabón, sino más bien detergentes - limpiadores sintéticos a base de productos petroquímicos.

Diferencias clave:

Aspecto

Jabón

Detergente

Origen

Natural (grasas + lejía)

Sintéticos (de origen petroquímico)

Funcionamiento en aguas duras

Forma precipitación, pierde acción

Funciona bien, incluso con agua dura

Poder limpiador

Suave, apto para pieles sensibles

Más fuerte y eficaz contra la grasa y la suciedad

Carga cutánea

Menos irritante, más respetuoso con la piel

Puede ser secante, dependiendo de la composición

¿Cuándo se elige qué?

  • Jabón es más suave y, por tanto, adecuado para pieles sensibles o como tratamiento posterior para restaurar la barrera cutánea.
  • Detergentes son más eficaces en casos de contaminación grave o afecciones que requieren la eliminación de grasa o microorganismos (por ejemplo, pioderma, Malassezia).

Por tanto, la elección depende de el propósito de la limpieza, El afección cutánea, y cualquier afección dermatológica subyacente.

Jabón en los champús: ¿sigue siendo relevante?

Aunque históricamente el jabón era un agente limpiador esencial, en la atención veterinaria moderna se sigue utilizando principalmente en aplicaciones especializadas, como la limpieza natural y suave o para tipos de piel específicos. La mayoría de los champús para animales se basan en detergentes suaves, a menudo combinados con aditivos hidratantes o acondicionadores como:

  • Glicerina
  • Extracto de avena
  • Ceramidas
  • Alantoína

Esta combinación proporciona una limpieza equilibrada sin resecar ni irritar más la piel.

Conclusión

El jabón sigue siendo un producto fascinante con una larga historia. En medicina veterinaria, el paso a los detergentes sintéticos tiene sentido por su eficacia, especialmente en patología. Sin embargo, comprender las diferencias es esencial para ofrecer consejos específicos: cuándo se necesita una limpieza suave, cuándo se desea una limpieza enérgica y, lo que es más importante, cómo equilibrar la salud de la piel del animal.

 

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